En cualquier momento el destino mejora. Las cosas se arreglan. El pasado se olvida, los dolores cicatrizan. Quien tiene que quedarse, se queda. El que es verdadero permanece, el que no lo es desaparece. No hay que tener prisa, no hay que guardar resentimientos. No desees poco... Desea lo mejor. Aguarda... aprende a ser paciente, aprende a oír una buena música cuando la tristeza aparezca. Aprende a ignorar lo que hace mal. Aprende sobre todo a tener fe. Fe en que por más difícil que sea, siempre se nos brindará una nueva oportunidad, apenas debemos reconocerla y aprovecharla, teniendo presente de que toda acción tiene una reacción, y sí queremos multiplicar el bien en nuestras vidas, pues es en el bien que debemos actuar.
martes, 5 de diciembre de 2017
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