domingo, 31 de diciembre de 2017

¡Feliz Año Nuevo!


El día ya llegó con olor de reconciliaciones, olor de renovación... Algunas cosas en este año no fueron como lo planeado por nosotros, sino que salieron como lo escrito por Dios y ¡que así sea!. ¡Aceptemos felices! Que llegamos a este último fin de semana de fiestas, sabiendo que todo mejora, todo se reanuda y para todo hay una solución. Todo pasa. Y cuando algunas cosas salen mal, es justamente para que el motivador de nuestras vidas no se apague, siempre tenemos que ir a la búsqueda de lo mejor, ir más allá de lo que podemos ir, pues las victorias y conquistas estarán siempre en los lugares más difíciles e imposibles de alcanzar. ¡Confía y aguarda con fe las futuras victorias!
Luego estaremos festejando la llegada del nuevo año y que este momento feliz nos traiga esperanza en las personas y en el mundo. Que podamos ver todo con más optimismo e inspiración. Que podamos abrir más nuestros brazos para recibir a alguien en un abrazo. Que podamos extender más nuestras manos para ayudar. Que podamos mostrar más nuestras sonrisas al encanto de la simplicidad. Que podamos dejar nuestro orgullo rendirse a la humildad. Que cantemos cada vez más alto, que demos carcajadas sueltas, que podamos encantar con todo, pues son de estos pequeños y sencillos gestos que vamos haciendo la vida mucho más feliz.
¡Amate y trasborda ese ese amor al mundo!
¡Feliz Año Nuevo!
Que 2018 venga cargado de sonrisas en el rostro y felicidad en el corazón.

sábado, 30 de diciembre de 2017

La Desilusión


La desilusión no pertenece a quien tiene fe y lucha para salir adelante. Algunas veces, cansados ​​de lo que enfrentamos en la vida, perdemos el estímulo y fuerza vital. Es natural, somos humanos y es parte de nuestra naturaleza reaccionar ante hechos o acontecimientos que no podemos controlar. Sólo hay que recordar que nuestra visión, limitada a la condición humana, puede ser ampliada cuando así lo deseemos. Oyendo nuestro íntimo, en el silencio de nuestros corazones, en nuestras oraciones, descubrimos nuevos rumbos, caminos para superar lo insuperable. En ese ambiente absolutamente nuestro, podremos encontrarnos con nosotros mismos y descubrir que es posible levantar y seguir dando los pasos que perdimos.
Reflexionar, analizar, meditar, usar y trabajar la paciencia, son hábitos que tenemos la obligación de adquirir por nuestro propio bienestar material y espiritual.
Sí realmente nuestro objetivo es el de ser felices y exitosos, simplemente ¡tomemos acción!

viernes, 29 de diciembre de 2017

El Resentimiento

El resentimiento es un gran obstáculo para nuestra paz, salud, y prosperidad. La curación del resentimiento es el perdón. Es renunciar a nuestro orgullo herido y quedarnos con nuestra alma libre y en paz.
La humildad es la más fuerte aliada del perdón, pues nos ayuda a relativizar las cosas, a no darles la importancia exagerada que generalmente les damos, y ni dar a nosotros la importancia extrema que muchas veces nos atribuimos.
Necesitamos disminuir el tamaño de las ofensas, de las contrariedades. Todo queda muy pequeño cuando pensamos que estamos aquí en la Tierra en viaje pasajero y que, en cualquier momento, podremos partir.

jueves, 28 de diciembre de 2017

Encontrar el Camino Correcto




Algunas personas nunca logran encontrar un camino y acaban percibiendo que la mayoría de veces el mayor obstáculo para esto, son ellas mismas. Sólo atravesando momentos perdidos, es que encontramos lo mejor de uno.
Nada es por acaso. El éxito nunca se alcanza por casualidad o por suerte. Es necesario bastante trabajo, hay que vencer mucho, hay que asimilar derrotas. Aquellos que logran superar sus propios límites son los que no se enfocan en sus debilidades y defectos, buscando disculpas. Aquellos que logran superar un camino equivocado, son los que hacen los mejores caminos después, abren nuevas puertas, recorren y vencen desafíos nunca antes explotados. Basta persistir, no bajar la cabeza y nunca perder el optimismo.
Vaciar la mente, crear valor y empezar de nuevo. Crea oportunidades y haz que las conquistas aparezcan, sin contar con la suerte, pues esta no existe. Cuenta con tu fuerza y con tu fe, que juntas son tu voluntad de vencer. El amor propio hace que cualquiera sea capaz de sobre pasar sus límites y alcanzar los objetivos. Da el primer paso hacia fuera de la zona de confort. ¡No te arrepentirás nunca y con seguridad, te lo agradecerás por el resto de tu vida!
¡Hazlo!

martes, 26 de diciembre de 2017

Optimismo Contagiante


El "optimismo contagiante" es el único virus al cual deberíamos permitirle moradía en nuestro ser. Sí así fuera, cuantos malos momentos producto del pesimismo y mal humor nos ahorraríamos.

Tener una visión optimista en la vida no significa conformismo y mucho menos que seamos indiferentes. Ser optimista, es ser inteligente ante las dificultades, de las cuales extraeremos, independiente de su desenlace, la sabiduría necesaria para concretar nuestro gran objetivo existencial: evolucionar...


domingo, 24 de diciembre de 2017

¡Feliz Navidad!








Deseo a todos un hermoso día de Navidad, cargado de paz y armonía. Recordando que lo más importante en la vida es el bien que podemos hacer. Que las cosas materiales son buenas, pero los bienes espirituales son ¡mucho, mucho mejor!.
La vida es una bendición y ella está rodeada, en cada mínimo detalle, del cuidado de Dios por nosotros.
Todas las dificultades que pasamos son bendiciones, que nos permiten crecer y evolucionar, que nos acercan a Dios.
No queramos proseguir solos. Vamos todos a unirnos y así confirmar que la solidaridad es una forma de sentir también que somos cuidados y queridos.


¡Feliz Navidad!


martes, 12 de diciembre de 2017

¿Haz robado la alegría de alguien?





¿Te haz detenido a reflexionar al respecto?
Los ladrones de alegría, ladrones de motivación, pesimistas de la vida ajena... Muchas veces lo somos, a veces no por maldad, no por voluntad furtiva de hacerlo, sino que simplemente lo somos.
Una expectativa quebrada con una palabra negativa, un deseo secado al principio, un NO bien grande sin siquiera oír el pedido entero. ¿Quién nunca lo hizo?
Desgraciadamente, somos capaces de eso, incluso sin la intención de lastimar, pues a veces sólo expresando voluntad propia, nos hacemos ladrones de motivación.
Desmotivar es semejante a lastimar, sólo que el efecto permanece más y llega a ser más doloroso si viene de quien queríamos otra respuesta, de quien esperábamos incentivo. Entonces, intenta no serlo, fija tus respuestas, consulta tu corazón antes de salir opinando en todo, al azar. Decir lo que no se quiere oír es disparar sin desear reacción. Haz lo contrario. Conviértete en un regocijo, en un motivador, en un incentivo. Se el que lleva la buena palabra, aquel que todos esperan oír algo positivo.
Arrestemos a esos ladrones de alegría. Vamos a capturarlos. No les permitamos salir de dentro de nosotros. No juzguemos, no frustremos, no lastimemos, no abandonemos, no menospreciemos. Pongámonos en la posición de los demás. La alegría y el estímulo son el oxígeno del alma. Es lo que nos mantiene fuertes y aptos para afrontar los desafíos de la vida. ¡Entonces, seamos vida para otra persona!
Seamos el empuje hacia adelante, nunca el retroceso. ¡Conseguir realizarse en la alegría de los demás es la clave de nuestra felicidad también!

martes, 5 de diciembre de 2017

Aprende

En cualquier momento el destino mejora. Las cosas se arreglan. El pasado se olvida, los dolores cicatrizan. Quien tiene que quedarse, se queda. El que es verdadero permanece, el que no lo es desaparece. No hay que tener prisa, no hay que guardar resentimientos. No desees poco... Desea lo mejor. Aguarda... aprende a ser paciente, aprende a oír una buena música cuando la tristeza aparezca. Aprende a ignorar lo que hace mal. Aprende sobre todo a tener fe. Fe en que por más difícil que sea, siempre se nos brindará una nueva oportunidad, apenas debemos reconocerla y aprovecharla, teniendo presente de que toda acción tiene una reacción, y sí queremos multiplicar el bien en nuestras vidas, pues es en el bien que debemos actuar.

sábado, 2 de diciembre de 2017

Aprender a Aceptar y Sentir las Emociones Incómodas



Realmente nadie nos enseña a gestionar las emociones incómodas y, por el contrario, hasta se nos rechaza al expresarlas. 
A la mayoría de nosotros nunca se nos enseñó a sentir, a saber cómo comportarnos ante las emociones incómodas. A muchas personas incluso se les reprendió en ese momento durante su infancia, reprensión debida a la propia incomodidad de los padres o tutores que tuvieron, los que realmente no sabían cómo actuar de manera más adecuada en esos momentos, mas que posteriormente les hizo a esos niños desconectarse de su propio mundo interior, verlo como algo vergonzoso y siniestro que había de ser ignorado y tapado a toda costa. 
La próxima vez que sientas una emoción incómoda (incómodas son al fin y al cabo y no malas o negativas), siéntela en toda su dimensión como la alerta que es, como el mensaje que te está enviando tu propio cuerpo y no como una enemiga de la que hay que huir, ya que de esa forma sólo estarías inyectándole sufrimiento extra a esa situación, ya de por sí poco grata. Sólo cuando tu cuerpo entiende que has recibido y comprendido correctamente el mensaje implícito en esa emoción, vuelve a la calma. 
Estas emociones son algo natural que nos pasa a todos y no es nada vergonzoso sentirlas porque son tu sentir, es quien eres realmente y no quien crees ser, es tu inconsciente mostrándose ante ti. Entiende tu emoción poco grata o incómoda, atiéndela y escúchala, pues si la ignoras o rechazas, será como el bebé que se frustra ante la falta de atenciones de sus padres y se siente abandonado y desconsolado. Verás como, si es incómoda, pronto dejará de incomodarte y volverás a la calma y paz interior mucho antes de lo que esperas. Ten también presente que esa emoción incómoda te está hablando de ti mismo, así que es una oportunidad para conocerte mejor, para saber tus necesidades y anhelos, tus miedos, y poder ponerles presencia, luz y empezar a solucionarlos (para desenredar un nudo hay que saber antes como está hecho). Alégrate a partir de ahora de tener esos momentos, porque te están ofreciendo oportunidades preciosas para conocerte mejor y más profundamente cada día; y para ello, para aprovechar estas oportunidades correctamente, debes observarte como si fueras una persona ajena a tu cuerpo y sobre todo a tu mente, mas sin criticarte, ni juzgarte, tan sólo obsérvate por dentro como quien mira las nubes pasar, de eso se trata la auto-consciencia. Solamente podemos aprender cada situación y comprendernos verdaderamente a nosotros mismos si nos miramos desde una posición que no emite juicios ni críticas, que no se muestra ni a favor ni en contra, que no clasifica lo que ve, siente, que solamente observa lo que hay y no lo que “debería” haber o no. Entiéndelo como algo que es natural y usual en la vida de cada persona y verás como ya no resulta tan fatal ni tan doloroso como antes, el sentir ese tipo de emociones. 
Cuando aprendas a mantenerte en calma en esos momentos, cuando los veas y los sientas con naturalidad, no resignándote a esas emociones ni repudiándolas, ni forzándote a tener que poner buena cara o “ser positivo” por no crear “mal ambiente”, por temor a sentirte débil, o porque creas en la falacia de que “lo que se espera de ti” es que estés bien siempre. Entonces, podrás ver como inmediatamente, tu empatía y comprensión del mundo emocional de los demás también aumenta, puesto que no podemos ver en los demás lo que no vemos en nosotros mismos primero. Siendo así, podrás servirles de gran ayuda en sus momentos incómodos, porque los comprenderás perfectamente. 

Tener fe, también es creer en sí mismo

No pensemos en fe apenas en el contexto religioso. Tengamos también fe en nuestras decisiones diarias. Creer en sí mismo es esencial para ...