sábado, 31 de agosto de 2019

No nos alimentemos de lo que no hace bien al corazón

Uno piensa que la vida es larga, y no. No lo es. Todo sucede en una fracción de segundos, y no siempre tenemos tiempo para decir y hacer tantas cosas, que no dijimos, que no hicimos...
Amemos, perdonemos vivamos, agradezcamos, y no perdamos un solo minuto con lo que no nos haga florecer por dentro. 
No nos alimentemos de lo que no hace bien al corazón, no nos aferremos al odio, a la falta de perdón y al rencor. Queramos bien, y hagamos el bien también.
De esta vida, nada nos llevaremos, a no ser los frutos de las semillas,de lo que plantamos, y que fueron generados en el corazón de quien uno amó y mucho valoró.

miércoles, 14 de agosto de 2019


La espera, además de doler, cansa, mas nos garantiza la casi perfección. La prisa, nos confunde y engaña, nos fuerza a tomar posesión de aquello que no es para ser, y, quizá hasta sea, pero por ser en tiempo incorrecto y de manera totalmente inmadura, se transforma en frustración. Entre una y otra, escojamos no desistir, ni atropellar nuestros sueños. Tengamos en cuenta que todo tiene el tiempo correcto. Enfoquemos la fe que nos guía y no tanto en aquello que las circunstancias muestran. La fe nos hace ver lo que está más allá de nuestros ojos(lo imposible), y las circunstancias apenas lo que está al alcance de la mano. No dudemos de nuestra intuición, ni nos entreguemos al temor por las tempestades. Lo que llega para herirnos, también viene para encorajarnos, lo que llega para destruirnos, también viene para restaurar nuestra sabiduría. El mismo viento que sopla contrario, sopla a favor. Todo es aprendizaje. Todo cambia en nuestra vida, cuando actuamos de manera correcta y practicando el bien de manera sincera y desinteresada.


AnaCe Gonzales-Coach

martes, 6 de agosto de 2019

Hoy en día, cuando algo se rompe, nadie más quiere arreglarlo. Nadie piensa sí todavía hay una manera de recuperarlo. Se prefiere desecharlo o reemplazalo. Basura o distancia. El destino probable de algo que se rompe es el abandono. Cuando algo requiere trabajo, es mejor olvidarlo. Y por triste que parezca, muchos también dan este trato a sus relaciones de vida. Amistades, amores, romances, trabajos, relaciones: nadie quiere perder el tiempo: ¿se rompió? ¡Desechalo!. ¿da trabajo? ¡No lo quiero!.
Es cierto que nadie está obligado a soportar lo que no quiere. Todos tienen derecho a tener dudas cuando no saben qué hacer en algunas situaciones. Resta ¿tirar todo al tacho y darle la espalda, de acuerdo con la regla? ¿O intentas arreglarlo? Sin saber cómo hacerlo, terminamos aceptando muchas cosas. Al no tener el coraje de actuar, nos involucramos en la situación. Nos acostumbramos a lo bueno, pero también nos acostumbramos a lo malo. Debemos tener mucho cuidado de no convertir las rutinas en monstruos, devoradores de días, sueños y tiempo. Tenemos que aceptar que no todo tiene reparación, de ninguna manera, no tendrán reparación. Mas es necesario invertir hasta que la certeza de que realmente no valga la pena esté completa. Entonces no hay vuelta atrás, ¡no más!, lo mejor que puedes hacer es abrir la jaula.
Algunos sentimientos necesitan reparación, necesitan que los ayuden a fluir, necesitan de alguien que no mida el esfuerzo y la renuncia para que surja. Algunos sentimientos valen la pena mantenerlos vivos. Algunas personas valen el costo para mantenerlos cerca. Sí ser feliz es el objetivo, no midas la energía para alcanzarlo, para conquistarlo. Haz todo lo posible para ponerte del lado de alguien que te haga bien. Mas ten el cuidado de: darle más valor a las actitudes que salen de los corazones que a las palabras que salen de la boca. No estamos obligados a aceptar todo, sonreír siempre, complacer a todos, guardar silencio. No sirve de nada soñar con arreglar el mundo sí ni siquiera podemos arreglar nuestras vidas. No estamos obligados a tener lo que no queremos tener. Mantener lo que no es esencial. No estamos obligados a arreglar lo que siempre se está rompiendo. Y es necesario que aprendamos a diferenciar, lo que en realidad vale mucho la pena y lo que no.

jueves, 1 de agosto de 2019

¡Y llegó agosto! Con nuevas oportunidades para nuestras vidas, agitando nuestros corazones, renovando nuestra esperanza y probando nuestra fe. 
Lo que es ya fue, y lo nuevo se acerca trayéndonos nuevos días, nuevos sueños, nuevas certezas, nuevas realizaciones y conquistas. Nada como un día después del otro, cliché muy válido. Nada como un paso a la vez, nada como un alma descansada, confiada y alentadora empujándonos hacia adelante. Sé que nada es fácil para nadie, también sé que cada uno lleva dentro de sí una fuerza tremenda, y una historia de vida regada de alegrías y marcada por algunas decepciones también. Lo que tengo a decir hoy y para el mes que se inicia es que somos capaces y no hay nada que nos impida lapidar nuestras virtudes. Cuanto más nos acercamos al bien, más amor, más tranquilidad de espíritu, más seguridad en nosotros mismos sobre las responsabilidades que tenemos. 
El calendario cambia, pero nuestros buenos propósitos deben continuar vigentes para ser alcanzados. 
¡Bienvenido agosto!


Tener fe, también es creer en sí mismo

No pensemos en fe apenas en el contexto religioso. Tengamos también fe en nuestras decisiones diarias. Creer en sí mismo es esencial para ...