Amemos, perdonemos vivamos, agradezcamos, y no perdamos un solo minuto con lo que no nos haga florecer por dentro.
No nos alimentemos de lo que no hace bien al corazón, no nos aferremos al odio, a la falta de perdón y al rencor. Queramos bien, y hagamos el bien también.
De esta vida, nada nos llevaremos, a no ser los frutos de las semillas,de lo que plantamos, y que fueron generados en el corazón de quien uno amó y mucho valoró.

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