jueves, 1 de agosto de 2019

¡Y llegó agosto! Con nuevas oportunidades para nuestras vidas, agitando nuestros corazones, renovando nuestra esperanza y probando nuestra fe. 
Lo que es ya fue, y lo nuevo se acerca trayéndonos nuevos días, nuevos sueños, nuevas certezas, nuevas realizaciones y conquistas. Nada como un día después del otro, cliché muy válido. Nada como un paso a la vez, nada como un alma descansada, confiada y alentadora empujándonos hacia adelante. Sé que nada es fácil para nadie, también sé que cada uno lleva dentro de sí una fuerza tremenda, y una historia de vida regada de alegrías y marcada por algunas decepciones también. Lo que tengo a decir hoy y para el mes que se inicia es que somos capaces y no hay nada que nos impida lapidar nuestras virtudes. Cuanto más nos acercamos al bien, más amor, más tranquilidad de espíritu, más seguridad en nosotros mismos sobre las responsabilidades que tenemos. 
El calendario cambia, pero nuestros buenos propósitos deben continuar vigentes para ser alcanzados. 
¡Bienvenido agosto!


No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Tener fe, también es creer en sí mismo

No pensemos en fe apenas en el contexto religioso. Tengamos también fe en nuestras decisiones diarias. Creer en sí mismo es esencial para ...