Para librarse del dolor, hay que aceptarlo, inevitable y naturalmente.
El sufrimiento, sin embargo, es sólo y siempre el rechazo del dolor, la queja de que la vida no debería ser dolorosa. ¡Aceptemos! Obtengamos el aprendizaje de la experiencia y sigamos adelante, pues cada amanecer se nos otorga la oportunidad de un nuevo comienzo.
AnaCe Gonzales-Coach

No hay comentarios.:
Publicar un comentario