Hoy te desafío a reclamar menos de lo que no funciona, y a sonreír a cada pequeña conquista. A, en lugar de mirar siempre hacia la propia vida, girar un poco la cabeza y ver constructivamente, la vida de otro. A saborear cada paso, sin olvidar las delicadezas y detalles que tanto hacen la diferencia. A recordar siempre que todos poseemos una fuerza que tiene que ver con la meta final, porque, por más que las cosas se pongan nebulosas, esa fuerza es la que no permite que perdamos la fe, y nos ayuda a entender que ciertos vacíos forman parte del proceso. Que en el momento difícil, también hay que dejarse debilitar, a veces... A tener conciencia de que nadie está aquí por casualidad y que necesitamos tener objetivos concretos en la vida, y aceptar que no siempre descubrimos tan de prisa cuáles son esos objetivos. A no esconderse en el primero "no", a entender que sueños son fundamentales para nuestra sanidad mental, y nunca olvidar a quien nos acoge.
domingo, 30 de junio de 2019
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