Sucede, incluso con la mejor de las intenciones, viviendo, ofreciendo y siendo lo mejor que podemos, que la vida nos lastime. Sucede, que por más que uno sea reacio, e intente disfrazar, no se dé. De ahí que la sonrisa se estrecha, la fe se disipa, y las lágrimas insisten en caer. Es en esos momentos de vulnerabilidad que necesitamos más de nosotros mismos. Son en esos momentos difíciles que uno sostiene la propia mano y no tiene miedo o vergüenza de sentir lo que sea que salga a la superficie. Uno sólo necesita confiar en su percurso, incluso cuando no se entienda, el por qué las cosas están sucediendo de la manera que están.
Es necesario confiar en el flujo en que el Universo nos coloca, porque tal vez aquello que menos quisiéramos que suceda, sea lo que más se precisa. Creer que cuando la respuesta es un NO, es porque tiene un SI mucho mejor por venir. Sabemos que es difícil creer cuando nuestro mundo se está desmoronando. Mas, también sabemos que el que nos creó no se equivoca, no tarda ni se retrasa en brindarnos oportunidades.
Con fe, esperanza y amor entreguemos lo que no puede ser controlado para la sabiduría y la generosidad del Universo. Respiremos profundamente y aprendamos a vivir en el momento. Recuerda que el ahora es todo lo que tenemos, por eso, sólo por hoy agradece por las bendiciones y se humilde, sólo por hoy permite que tu propósito se cumpla, sin críticas o juicios. Sólo por hoy permite ser, recibir y dar todo el amor que exista en ti.
AnaCe Gonzales-Coach
https://www.facebook.com/
http://
No hay comentarios.:
Publicar un comentario