Hay cosas, personas, situaciones, que parecen entrar en nuestra vida sin ser invitadas, deseadas y nunca ni siquiera imaginadas.
Un adiós, una enfermedad, un problema familiar o con un amigo, una discusión tonta, un incidente cualquiera o de grandes proporciones. Sea lo que sea esto nos desajusta y nos deja mal con nosotros mismos.
No es fácil saber o recordar todo lo que fue sembrado, para que uno se depare con una situación y sepa exactamente porque ella se está presentando en aquel momento o de esa manera.
En fin, hay algo muy cierto: cuando algo nos molesta y nos hace mal constantemente, quita nuestro sueño, nuestra alegría, nuestra vitalidad, nuestro piso, hay que detenerse y evaluar si vale seguir conviviendo y aceptando lo que está sucediendo.
Cuando esto pasa es necesario siempre buscar ayuda, buscar dentro de sí y encontrar la mejor manera de resolver y eliminar la situación.
Aunque es necesario convivir con ciertas cuestiones y problemas, hasta lograr resolverlos, es necesario también limitarse a aceptar todo. Especialmente lo que, a veces, es provocado por los demás, por el mundo externo.
Debemos definir si necesitamos llevar una vida entera cargando emociones ajenas y/o relaciones tóxicas. Sí necesitamos aceptar empleos que no nos hacen prosperar, evolucionar, aprender. Uno mismo tiene la capacidad de decidir con qué y con quién convivir. Entonces, ¡a tomar las riendas y a decidir! Recordando, que cada paso, sea correcto o equivocado, nos suma sabiduría.
Si, no es fácil. Tenemos que fortalecernos, siendo más persistentes y no viviendo para agradar sólo a los demás. Creer en un nuevo camino, en gente nueva que llega para ayudarnos, y ¿por qué no? en personas que siempre estuvieron a nuestro lado, dándonos fuerza y en Dios para transformar todo. Basta saber lo que realmente deseamos y que hagamos este cambio, gradualmente día a día. Hasta que, de repente, uno percibe que finalmente lo logró, que aquello que nos impedía de ser felices se quedó atrás. Fue corregido, ajustado y alejado de nosotros. ¡Esto se llama recomenzar o, simplemente, oportunidad!

No hay comentarios.:
Publicar un comentario