Cada persona llega al mundo con todo listo para escribir su propia historia. Única. Sólo de ella. Algunos, aún no se han dado cuenta de esta enorme responsabilidad y se pierden, al andar en círculos, yendo y viniendo sin rumbo concreto. Nunca salen del lugar. Nunca van hacia adelante. Nunca se pueden encontrar o encontrar una meta, o al menos un buen camino a seguir. La mayoría de veces, el mayor obstáculo para comenzar sus propias historias, son ellas mismas, sus rutinas, hábitos y pensamientos.
Los hábitos de vida son mucho más que direcciones que se toman, son decisiones que nos conducen. Y sólo atravesando esos momentos solos, perdidos y desilusionados es que descubriremos lo mejor que uno puede dar. El máximo que uno puede rendir. Descubriendo que todo tiene un propósito y nada es casualidad. Es nuestra historia.
Pero hay que descubrirlo antes. Mirate en un espejo y cuestiónate:
¿Entonces, es sólo eso? ¿Es sólo eso lo que tú necesitas? Y, ¿es sólo eso lo que quieres? ¿Es esa la vida por la que has hecho tanto para merecerla?
Sí uno hace siempre las mismas cosas y acaba recibiendo siempre las mismas respuestas, y no nos agradan, es un clara señal de que es necesario cambiar el inicio y el medio, para que los finales sean diferentes. Esto es, reescribir tu historia. Y eso puede ser un ardúo trabajo.
La felicidad nunca es alcanzada por casualidad o suerte. Es necesario trabajar mucho, dedicarse bastante, creer demasiado. Es necesario vencer muchos días y es necesario asimilar algunos malos momentos en los que fallamos.
Quienes logran superar sus propios límites, aquellos que no se enfocan solamente en sus debilidades y defectos, buscando así en todo momento disculpas vagas.
Los que logran superar un camino equivocado, son los que abren los mejores trayectos, abren nuevas puertas y recorren, para vencer, desafíos nunca antes explorados.
No parar, no bajar la cabeza y nunca desistir. ¡Este es el secreto!.
Que la fe sea la compañera fiel en las horas difíciles. Es ella la que te mueve. No necesitamos ser perfectos, necesitamos acercarnos a la perfección, respetando espacios y tiempos, superando creencias limitantes y paradigmas. Vaciar la mente de los temores, crear coraje, superar los miedos y poner en el pecho el más fuerte deseo de recomenzar. Crear oportunidades y sus respectivas conquistas aparecerán.
El amor propio nos hace ser capaces de superar cualquier límite y lograr mejores historias. Da el primer paso hacia fuera de la zona de confort, no te arrepentirás y lo agradecerás por el resto de tu vida. Se tú mismo, quien mida tus límites. Se tú quien conquista los tesoros que el Universo pone en tu camino. Y cuando la noche parezca ser muy larga, ten fe en finales felices, pues ellos existen, basta creer en que tú los alcanzarás.
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